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Finanzas emprendedorCuando un emprendedor inicia su negocio, su primera (y casi única) obsesión es vender, concentrando todos sus esfuerzos en ganar clientes y generar ingresos. De esta forma, tanto el Coste de Adquisición de Cliente, como cobrar las ventas, quedan en un segundo plano, como un problema a resolver “mañana”. Esta imprudencia, que muchas veces se produce de forma inconsciente, pone en riesgo la viabilidad del negocio, tanto en el corto (debido a la imposibilidad de pagar a nuestros proveedores), como por la espiral de deuda que se puede desencadenar a largo plazo resolviendo con financiación de emergencia la imprudencia que cometimos con la Caja.

Si realmente quieres llevar tu idea al terreno de los negocios, y que no esté allí como “flor de un día”, tu nueva obsesión debe de ser tener controlado el Flujo de Caja. Esto, además, te ayudará a tomar mejores decisiones y te permitirá mostrar a inversores y clientes el mejor indicador de la salud financiera de tu empresa.

El EBITDA y la Cuenta de Pérdidas y Ganancias (P&L = Profits & Losses)

  • Margen Bruto = Ingresos de Explotación – Costes de Venta
  • EBITDA = Margen Bruto – Gastos Generales de Explotación – Gastos de Personal
  • Resultado de Explotación = EBITDA – Amortizaciones
  • Resultado Antes de Impuestos = Resultado de Explotación – Costes Financieros
  • Resultado= Resultado Antes de Impuestos – Impuestos

Los ingresos pueden ser tanto los producidos por la operación del negocio (ya sean recurrentes o no recurrentes) como los extraordinarios (p.e. una subvención recibida a fondo perdido, ya que si hubiera que devolverla iría al pasivo).

Un proyecto con EBITDA positivo indica su viabilidad base y que su éxito dependerá de los costes financieros y tributarios, junto con los criterios de amortización y depreciación aplicados.

El EBITDA no es una medida suficiente para analizar proyectos que, por estar fuertemente financiados por recursos externos, implican costes financieros muy altos. Para proyectos con EBITDA positivo que requieran una elevada financiación, el éxito estará en gestionar adecuadamente los costes financieros, ya que estos afectarán intensamente los resultados finales del proyecto. (E igualmente en lo tocante a la amortización, la depreciación y la parte impositiva).

Por último, y dado que el EBITDA está afectado por los Costes de Explotación, hay que ser cuidadosos en entender qué se incluye en dichos costes, tanto en la naturaleza orgánica de los mismos, como en la coherencia de la composición de un ejercicio al siguiente (si existe coherencia a lo largo de diversos ejercicios, se puede hacer un seguimiento de los ratios de crecimiento y evolución).

La importancia del Flujo de Caja (CF = Cash-Flow)

  • Flujo de Caja = Resultado + Amortización

El Flujo de Caja es el total de fondos generados por la empresa en un ejercicio, y se obtiene añadiendo al Resultado las dotaciones a la Amortización. La Amortización es un gasto que no se «paga» (ya se hizo en su día cuando se invirtió), por lo que dicho gasto NO se traduce en una salida de fondos.

El Flujo de Caja es una cifra fundamental para calcular la capacidad de pago de préstamos o créditos (así como la de adquirir nuevos medios de producción o nuevos negocios), y es tenida muy en cuenta por las Entidades Financieras e Inversores.

En aquellas empresas con un elevado Activo Fijo, el gasto anual por Amortización es muy importante, provocando que el Flujo de Caja generado sea muy superior al beneficio neto. Los préstamos se pagan con dinero, no con beneficios.