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Aunque trabajar desde casa parece una situación ideal, fácilmente puede salirse de tus manos si no tienes disciplina y no te creas reglas.

Trabajar desde casa parece tener muchas ventajas: nos evita desplazamientos, podemos administrar el tiempo para compatibilizarlo son otras actividades y trabajar basándose en objetivos y no en horas cumplidas. Para aquellos que son empleados por cuenta ajena, trabajar a distancia permite, además, que la empresa ahorre dinero en espacio de oficina, lo que se une a otros beneficios para la comunidad y el medio ambiente.

Sin embargo, a pesar de las anteriores ventajas, solo tres de cada diez empresas españolas usan el teletrabajo de forma sistemática, y la Generación Z (personas nacidas entre la década de los 90 y la década de 2010) también prefiere mayoritariamente trabajar desde una oficina, a pesar de ser una joven generación que creció en un mundo de Internet y tecnología.

Esto se debe a que los mismos beneficios de trabajar desde casa pueden convertirse en un arma de doble filo que provoquen una bajada de productividad difícil de manejar si no tenemos autodisciplina. Por eso, tanto si ya trabajas desde casa y estás teniendo problemas con tu nivel de productividad, como si estás pensando en empezar a teletrabajar, hay algunas técnicas bastante efectivas que seguro te resultan de ayuda.

Vístete

Por supuesto que lo primero que te pasa por la mente cuando trabajas desde casa es que podrás estar todo el día con el pijama puesta. Esto suena muy bien porque no hay que vestirse ni nada por el estilo, lo que además te dará más tiempo para despertar un poco más tarde. Sin embargo, esto es un problema, porque aunque parezca tonto, la ropa de dormir la vas a asociar con estar descansando, viendo una película y haciendo nada en casa. Por esto es importante que al menos te pongas un pantalón que usarías para salir. Cuando finalices tu jornada, puedes usar nuevamente el pijama.

Toma descansos cortos

Si has visitado una oficina te habrás dado cuenta que hay un área para descansar donde se puede tomar un café y comer un refrigerio. Este tipo de actividades también deben hacerse si trabajas desde casa, es sumamente importante que incorpores descansos de pocos minutos para aumentar tu productividad. Si te animas, también puedes hacer un poco de ejercicio, caminar, estirar las piernas o hacer sentadillas.

Crea un área de trabajo sin molestias

Si trabajas desde casa es posible que vivas con tu familia, mascotas y demás. Es importante que crees un sitio donde puedas concentrarte y donde nadie te moleste mientras estás trabajando, justo como pasaría si fueses a una oficina. Así que si puedes, crea un área cerrada donde puedas trabajar sin molestias, y en caso de que no tengas una habitación disponible, al menos crea reglas en tu casa para que las personas que viven contigo sepan respetar ese tiempo. Además de esto, aprovecha para eliminar otras distracciones que encuentres dentro del ordenador y en otros dispositivos electrónicos para evitar procrastinar.

Crea una rutina que tenga límites

Aunque trabajar desde casa te da más flexibilidad para hacer otras actividades, es importante que sigas cierta rutina de trabajo como si tuvieses que cumplir un horario en una oficina presencial. Esto quiere decir que deberías despertar todos los días a la misma hora, desayunar, vestirte, y planificar cada hora del día y cada día de la semana dependiendo de qué tan productivo eres en cada momento. También debes establecer límites para que sepas cuándo es hora de dejar de trabajar, tanto al final de la tarde como los fines de semana.

(Extracto de un artículo de Gabriela Fernández para ThinkBig de Telefónica.)