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Una decisión muy importante a la hora de montar nuestra tienda online es decidir sobre qué plataforma tecnológica vamos a funcionar. Nuestra tienda, dicho de una manera muy simple, se basará en un sitio web (o al menos una aplicación de Redes Sociales) que tendrá implantadas funcionalidades de comercio electrónico, es decir, que nos permite enseñar nuestros productos, que los clientes puedan solicitar un pedido en el que se detalla el precio y los impuestos soportados, así como el coste y los detalles del envío, y que tenga una pasarela de pagos segura para que la transacción económica asociada a la venta pueda llevarse a cabo. Obviando el caso de que desarrollásemos un sitio web -incluyendo toda la funcionalidad de comercio electrónico de nuestra tienda online- de manera absolutamente a medida (caso que solo tiene sentido cuando el tamaño empresarial y volumen de negocio son realmente muy altos), lo habitual es usar algún tipo de software y servicios estandarizados que podremos adaptar o parametrizar de acuerdo a nuestras necesidades en cuanto a volumen de venta, número de referencias comerciales en nuestro catálogo, control de stock, información y seguimiento de ventas, imagen comercial de nuestro negocio, análisis del acceso y uso que hacen los clientes de nuestra tienda, etc. Este tipo de software y servicios estandarizados son ofrecidos por empresas y organizaciones bajo un esquema en el que frecuentemente se parte de un freeware básico que se complementa con funcionalidades, gratuitas o de pago, conforme nuestras necesidades van creciendo, bien en volumen, bien en las características demandadas. ¿Y cuáles son esas plataformas “estándar” que las empresas mayoritariamente usan para construir sus sitios de comercio electrónico? La compañía BuiltWith , que es una referencia mundial en el análisis e investigación de tendencias y tecnologías de Internet, nos da el siguiente reparto respecto de las plataformas más empleadas en comercio electrónico:
A nivel mundial, la plataforma tecnológica de comercio electrónico más usada entre el 1º millón de sitios con más tráfico en Internet es WooCommerce (25%) seguida por Shopify (20%) y Magento (10%). También es muy útil ver cómo ha ido evolucionando el interés en estas tres plataformas tecnológicas en los últimos 5 años, así como las zonas geográficas con mayor volumen de consultas para cada una de ellas, lo cual podemos ver a través de Google Trends:
Es evidente el crecimiento de Shopify (que lidera las zonas USA-UK-Australia), mientras que Magento, que hace 5 años dominaba claramente el interés entre las plataformas de e-commerce, va cayendo lentamente hasta haber sido alcanzada por WooCommerce en la actualidad.

¿Shopify o WooCommerce?

Realmente, Shopify y WooCommerce representan dos enfoques de tecnología de e-commerce bien distintos, cada uno con sus ventajas e inconvenientes, que no hace a uno mejor o peor que el otro, sino que se dirigen a necesidades diferentes.

Shopify

Shopify es una plataforma muy probada y bien establecida con la que se puede construir una tienda online de una manera muy simple, básicamente eligiendo una plantilla cuyo diseño nos guste y se ajuste a lo que necesitamos (algunas son gratuitas y otras son de pago). Las plantillas son responsive (es decir, se auto-adapatan al formato del dispositivo -móvil, tablet, PC- con el que estemos accediendo a la tienda). Sobre la plantilla escogida crearemos el catálogo de productos que queramos vender en nuestra tienda. La plataforma Shopify incluye navegación segura a través de certificación SSL, pudiéndose incorporar funcionalidades adicionales de gestión de inventario, contabilidad, marketing online, RRSS, gestión del SEO, informes, integración con Google Analytics para optimizar nuestras estrategias de marketing digital, etc. Shopify permite parametrizar los costes de envío por zonas geográficas. También permite “dropshipping”, es decir, vender online sin necesidad de tener stock propio (la venta se canaliza como si previamente hubiésemos comprado el artículo al proveedor origen y éste lo envía directamente al cliente, sin necesidad de que el artículo pase físicamente por nuestras manos). El precio (octubre 2019) de la versión básica de Shopify parte de 29 $/mes (312 $/año en pago por adelantado), incluyendo soporte 24/7 por chat/email, al que habría que añadir el precio de aquellas funciones adicionales no básicas que necesitemos, muy habitualmente un nombre de dominio propio (+13 $/año). Los costes de pasarela de pagos parten de un 2,4% + 0,25€ por transacción a través de tarjeta de crédito. También existe una versión Shopify Lite (9 $/mes) que permite añadir un carrito de compra simple a quien ya tenga un sitio web operativo (p.e. basado en WordPress) o quiera incorporar un carrito de compra a su cuenta de Facebook, todo ello sin necesidad de diseñar al completo un sitio de e-commerce en Shopify.

WooCommerce

WooCommerce tiene un enfoque diferente al de Shopify, ya que es un plugin gratuito para WordPress y, lógicamente, requiere que previamente dispongamos de un sitio web sobre WordPress alojado y operativo. El hecho de que WooCommerce sea un plugin que añade funcionalidad de e-commerce a nuestro sitio web significa que el diseño de nuestra tienda online será el que nosotros hayamos confeccionado en WordPress, lo que evidentemente nos facilita unos niveles de customización de imagen y experiencia de usuario prácticamente ilimitados. El uso del tándem WordPress + WooCommerce nos permite:
  • Alojar nuestro sitio en el proveedor de hosting que más nos convenga por nivel de servicio, ubicación geográfica, precio… pudiendo añadir, además, un dominio propio y navegación segura a través de certificación SSL. Destacar tres puntos importantes respecto del hosting:
    • Debe de estar geográficamente cerca de nuestros clientes: eso hará que el tiempo de respuesta sea más rápido y haya menos abandonos. Además, un tiempo de respuesta rápido mejorará nuestro SEO en Google. También es muy importante que tengamos en cuenta que la empresa de hosting tiene “físicamente” datos de nuestros clientes, por lo que está sujeta a la normativa del RGPD: si la ubicación del hosting es dentro de la UE, el cumplimiento de esta normativa será mucho más sencillo que si el hosting es extra-comunitario.
    • Debe de tener un elevado nivel de seguridad, tanto en lo que se refiere a copias de seguridad (al menos, una diaria) como en la activación y actualización de cortafuegos y otras medidas preventivas y reactivas.
    • Debe de ofrecer un servicio de soporte técnico 24/7. También sería deseable que nos ofrezca servicios adicionales de optimización de nuestro sitio web, soporte de migración o integración, etc
Un hosting básico de calidad, incluyendo certificado SSL, puede estar en el rango de los 80 €/año a los que habría que añadir unos 12 €/año del nombre de dominio propio.
  • WordPress es una de las plataformas de diseño web (técnicamente CMS = Content Management System) más usadas en la actualidad y sobre la que hay más conocimiento, plantillas de diseño, plugins para añadir funcionalidad extra y expertos que nos pueden ayudar en caso de necesidad. Su potencia y versatilidad, reforzadas por el hecho de ser una solución de código abierto, la sitúa por encima de otras alternativas. Con unos conocimientos técnicos básicos y una plantilla que sea adecuada y nos guste (las hay hasta gratuitas) podremos construir una tienda con un sobresaliente diseño “responsive” que nos distinga de nuestra competencia. Asimismo, instalando plugins especializados en gestión del SEO, podremos potenciar la visibilidad en Internet de nuestro sitio de una manera muy sencilla y eficaz.
  • WooCommerce es un plugin gratuito que permite añadir una impresionante funcionalidad de e-commerce a un sitio web desarrollado con WordPress. Con WooCommerce podremos construir un catálogo de productos totalmente parametrizable (color, talla…) y escalable, comercializar tanto bienes físicos como digitales, llevar control de inventario, parametrizar los impuestos y los costes de envío en función de la ubicación de nuestros clientes, incluir las pasarelas de pago que nos interesa usar (PayPal, TPV virtuales…), etc

En resumen…

Shopify es una solución que podemos hacer funcionar rápido, sin demasiados problemas y que es escalable, aunque al añadir prestaciones debemos ser conscientes de que nuestros costes pueden dispararse. El uso de plantillas en Shopify puede hacer que nuestro diseño de tienda sea muy parecido al de otras hechas con la misma plataforma, lo cual puede ser un problema si entre estas tiendas “parecidas” se encuentra nuestra competencia. WooCommerce es técnicamente una solución más potente, flexible, escalable y de menor coste que Shopify, si bien requerirá de unos mínimos conocimientos técnicos de diseño web usando WordPress, así como de la contratación de un servicio de hosting y el desarrollo de un trabajo de configuración y administración, tareas que, a la postre, también se acaban trasladando a tiempo y coste.
Este artículo forma parte de la serie “¡Voy a abrir mi primera tienda! (…online, por supuesto)” compuesta por los capítulos:
  1. La constitución del negocio
  2. Infraestructura tecnológica
  3. Aspectos legales
  4. Consiguiendo visibilidad
  5. Ganarse la confianza