Muchas ideas de negocio acaban necesitando una tienda como canal comercial. Hace décadas solo existía la alternativa de abrir una tienda física, lo que implicaba encontrar un local con una ubicación conveniente y atractiva para nuestro público objetivo, con unas dimensiones y un coste adecuado, formalizar las condiciones legales y urbanísticas para su apertura, decorarlo (a lo mejor incluso reformarlo), darlo a conocer… y, finalmente, abrir la persiana todos los días para atender a nuestros clientes. Todos estos pasos requieren de una inversión elevada sobre la que se asume un riesgo importante: ¿… y si mi idea de negocio no funciona…? ¿cuánto podré recuperar de lo que ya he invertido…? ¿qué pasivos tendré que seguir asumiendo incluso después de haber cerrado mi tienda?
Las importantes cantidades que habitualmente es necesario anticipar al abrir una tienda física constituyen una gran barrera de entrada para muchos proyectos de negocio, lo que acababa haciendo que muchas buenas ideas nunca se lleven a la práctica
- … bien porque no se considere asumible el riesgo que implican los elevados costes de apertura
- … bien porque el pasivo remanente de un negocio fallido lastre el poder abrir uno nuevo
- encontrar necesidades que satisfacer
- construir productos o servicios que lo hagan mejor que la competencia
- situarse cerca de los clientes a los que nos dirigimos
- mostrarles un punto de venta atrayente, limpio, ordenado, con todo en regla… donde les resulte atractivo y seguro entrar y estar
- atenderles de primera
- ofrecer precios convenientes
- saber manejar las promociones con cabeza
- cumplir los compromisos de entrega, calidad y servicio convenidos
- responder ante las dudas y los problemas con interés, diligencia y efectividad
- construir formas de seguir en contacto con nuestros clientes, venderles de nuevo o conseguir que nos traigan otros clientes
- …
El Plan de Negocio
Una idea de negocio es solo eso, una “idea”: si queremos que se convierta en una “realidad” tenemos que darle una forma concreta y esto se hace a través de un Plan de Negocio que defina las necesidades que queremos satisfacer, el entorno en el que se va a desarrollar el negocio, nuestra estrategia competitiva, las características de nuestros productos (incluyendo la evolución y desarrollo de las gamas comerciales), las políticas de precio, los canales comerciales que usaremos, las vías para darnos a conocer y promocionar nuestros productos o marca, la forma de empresa que mejor se adapta a nuestra estrategia (concretando el tipo de recursos, colaboradores o empleados con los que debamos contar), los proveedores adecuados, el plan financiero detallado que tenemos que cumplir, etc. No debemos de “levantar el cierre” de nuestra tienda sin tener establecido todo lo anterior de una forma concreta y operativa, da igual que nuestro punto de venta sea físico o virtual.Todo negocio se desarrolla en un entorno competitivo, así que analízalo, reflexiona y construye tu estrategia con ello en mente
Es muy recomendable (incluso podríamos decir imprescindible) aplicar el modelo de Análisis Competitivo de Porter para establecer la estrategia de nuestro negocio. Puedes conocerlo con detalle en los artículos “Las 5 Fuerzas de Porter”, un básico de Estrategia de Negocio que no pasa de moda (I) y (II) dentro de este mismo blog.
El nombre y la imagen de mi empresa
La marca es una de las identificaciones esenciales de nuestro negocio que se materializa como una composición léxica (nombre de la compañía, del producto, lema…) o forma visual (logo, icono, colores…). Su finalidad es captar la atención de nuestros clientes, diferenciarnos de nuestros competidores y expresar un posicionamiento para nuestra empresa o producto. Debido al carácter identificativo y diferenciador que otorga una marca, conviene protegerla para que no sea usurpada por nuestros competidores u otros actores, lo cual se hace a través del Registro de Marca. Los signos distintivos de nuestra empresa (Marca, Nombre Comercial, Razón Social…) pueden ser necesarios para formalizar algunos trámites legales o mercantiles, pero desde un punto de vista práctico, el nombre por el que nos vamos a dar a conocer en internet es esencial, y éste es el que figura en nuestro dominio de Internet. Nuestro dominio de Internet servirá para dar acceso a la página web de nuestro negocio, y al igual que sucede con nuestro Nombre Comercial y con la Marca, es una seña de identidad clave de nuestro negocio, por lo que conviene reflexionar con detenimiento respecto de los atributos que el nombre de dominio en Internet puede expresar o sugerir acerca de nuestro negocio. Tiene sentido que nuestro nombre en Internet sea coherente con nuestros Nombres Comerciales o Marcas, a lo que, para el caso concreto de los dominios, deberíamos de añadir el asegurarnos de que su transcripción a distintos teclados internacionales sea sencilla (¡Ojo con nuestra “ñ” y similares!). Al igual que debemos hacer con el registro de Nombres Comerciales y Marcas, lo primero de todo es comprobar que el nombre de dominio elegido no está “ocupado”. Todas las empresas de registro de dominios tienen buscadores para comprobar si la denominación que buscamos está libre. Se puede adquirir un dominio sin necesidad de tener página web: si ya tenemos claro qué nombre queremos para nuestra empresa, podemos contratar el dominio que utilizaremos cuando tengamos elaborada la página, y cuando esté lista, haremos su alojamiento. También es posible reservar nombres de dominio pagando unos importes muy reducidos.Si quieres profundizar sobre estos temas puedes consultar los artículos sobre los signos distintivos de una empresa en «Nombre Comercial y Marca», «Dominio de Internet» y «Propiedad Industrial» dentro de este mismo blog.
La constitución de la empresa
En nuestro Plan de Negocio hemos establecido qué queremos conseguir, cuándo, usando qué recursos, etc… pero es solo un papel: es la hora de llevarlo a la práctica y el primer paso es constituir formalmente el negocio. Para ello existen diversas formas jurídicas, pero lo más habitual en el mundo del emprendimiento es hacerlo como Autónomo o como Sociedad Limitada. La siguiente tabla da una visión rápida de las características que cada una de estas modalidades tienen:| Autónomo | Sociedad Limitada | |
| Responsabilidad |
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| Capital Social |
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| Trámites de Constitución |
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| Impuestos |
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| Gestión |
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| Acceso a Financiación |
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| Imagen de Negocio |
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| Autónomo | Sociedad Limitada |
Trámites generales
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Trámites generales
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Trámites según la actividad
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Trámites según la actividad
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Trámites en caso de contratar trabajadores
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Trámites en caso de contratar trabajadores
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Trámites Adicionales
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Trámites Adicionales
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El IVA de una tienda online
Constituida nuestra tienda online, necesitamos tener en consideración dónde vamos a vender nuestros productos para poder aplicar el IVA (u otros impuestos indirectos) de forma correcta.
El detalle de la categoría de bienes encuadrados dentro de cada tipo impositivo puede consultarse en la AEAT así como en las Direcciones Generales de Tributos de las CCAA y Ciudades Autónomas. Por otra parte, hay algunas actividades que están exentas de IVA, entre las que se encuentran los Servicios Médicos y Sanitarios, la Educación y Formación y las Sociedades Culturales y Deportivas.
Contar con el asesoramiento de un experto
El proceso de constitución de una empresa, dependiendo de la modalidad elegida puede ser muy simple e inmediato, pero supone asumir a futuro una serie de obligaciones y procedimientos de gestión que no debemos de descubrir con sorpresa cuando nos enfrentemos a un problema. Por eso siempre es recomendable buscar un asesoramiento profesional.
Una posibilidad de asesoramiento son los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), que son entidades, tanto públicas como privadas, que tienen como objetivo guiar a los emprendedores sobre los procedimientos necesarios para arrancar su negocio, los trámites administrativos a seguir y las ayudas de las que nos podemos beneficiar. Los PAE forman parte de CIRCE (Centro de Información y Red de Creación de Empresas), organización administrada por el Ministerio Industria, Comercio y Turismo de España.
Este artículo forma parte de la serie “¡Voy a abrir mi primera tienda! (…online, por supuesto)” compuesta por los capítulos:

